Mirá
este amor que nace
manso
y es
a la vez
trino de estrellas
cercanas, fugaces, eternas,
las estrellas que pisan
ahora
tus zapatos.
Antes
lloraba senderos
que se iban lentamente
Pero ahora
Si te veo
Somos agua en piedra y barro,
Río que brota del pecho,
Las estrellas que no dicen los poetas,
Los reflejos de la luna que cuentan los juncos.
Mirá
No sé decir otra cosa
Que una verdad,
Y sólo la digo
Cuando callo.
El silencio descansa en las montañas.
Viento que nunca viene, que nunca va,
Y dormita en el espacio de tus abrazos.
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